La numeración de la Septuaginta puede ser diferente. Las filas comparan números de versículo y pueden contener pasajes distintos. Las notas pertenecen a la primera edición.
RVALXX
RVA
LXX
1
¡OH si rompieses los cielos, y descendieras, y á tu presencia se escurriesen los montes,
ὡς κηρὸς ἀπὸ προσώπου πυρὸς τήκεται, καὶ κατακαύσει πῦρ τοὺς ὑπεναντίους, καὶ φανερὸν ἔσται τὸ ὄνομά σου ἐν τοῖς ὑπεναντίοις· ἀπὸ προσώπου σου ἔθνη ταραχθήσονται,
2
Como fuego abrasador de fundiciones, fuego que hace hervir las aguas, para que hicieras notorio tu nombre á tus enemigos, y las gentes temblasen á tu presencia!
ὅταν ποιῇς τὰ ἔνδοξα· τρόμος λήψεται ἀπὸ σοῦ ὄρη.
3
Cuando, haciendo terriblezas cuales nunca esperábamos, descendiste, fluyeron los montes delante de ti.
Ἀπὸ τοῦ αἰῶνος οὐκ ἠκούσαμεν, οὐδὲ οἱ ὀφθαλμοὶ ἡμῶν εἶδον Θεὸν πλήν σου, καὶ τὰ ἔργα σου, ἃ ποιήσεις τοῖς ὑπομένουσιν ἔλεον.
4
1
Ni nunca oyeron, ni oídos percibieron, ni ojo ha visto Dios fuera de ti, que hiciese por el que en él espera.
Συναντήσεται γὰρ τοῖς ποιοῦσι τὸ δίκαιον, καὶ τῶν ὁδῶν σου μνησθήσονται· ἰδοὺ σὺ ὠργίσθης, καὶ ἡμεῖς ἡμάρτομεν· διατοῦτο ἐπλανήθημεν,
5
Saliste al encuentro al que con alegría obraba justicia, á los que se acordaban de ti en tus caminos: he aquí, tú te enojaste porque pecamos; en esos hay perpetuidad, y seremos salvos.
καὶ ἐγενήθημεν ὡς ἀκάθαρτοι πάντες ἡμεῖς, ὡς ῥάκος ἀποκαθημένης πᾶσα ἡ δικαιοσύνη ἡμῶν· καὶ ἐξεῤῥύημεν ὡς φύλλα διὰ τὰς ἀνομίας ἡμῶν· οὕτως ἄνεμος οἴσει ἡμᾶς.
6
Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia; y caímos todos nosotros como la hoja, y nuestras maldades nos llevaron como viento.
Καὶ οὐκ ἔστιν ὁ ἐπικαλούμενος τὸ ὄνομά σου, καὶ ὁ μνησθεὶς ἀντιλαβέσθαι σου· ὅτι ἀπέστρεψας τὸ πρόσωπόν σου ἀφʼ ἡμῶν, καὶ παρέδωκας ἡμᾶς διὰ τὰς ἁμαρτίας ἡμῶν.
7
Y nadie hay que invoque tu nombre, que se despierte para tenerte; por lo cual escondiste de nosotros tu rostro, y nos dejaste marchitar en poder de nuestras maldades.
Καὶ νῦν Κύριε, πατὴρ ἡμῶν σὺ, ἡμεῖς δὲ πηλός, ἔργα τῶν χειρῶν σου πάντες.
8
Ahora pues, Jehová, tú eres nuestro padre; nosotros lodo, y tú el que nos formaste; así que obra de tus manos, todos nosotros.
Μὴ ὀργίζου ἡμῖν σφόδρα, καὶ μὴ ἐν καιρῷ μνησθῇς ἁμαρτιῶν ἡμῶν· καὶ νῦν ἐπίβλεψον, ὅτι λαός σου πάντες ἡμεῖς.
9
No te aires, oh Jehová, sobremanera, ni tengas perpetua memoria de la iniquidad: he aquí mira ahora, pueblo tuyo somos todos nosotros.
Πόλις τοῦ ἁγίου σου ἐγενήθη ἔρημος, Σιὼν ὡς ἔρημος ἐγενήθη, Ἱερουσαλὴμ εἰς κατάραν.
10
Tus santas ciudades están desiertas, Sión es un desierto, Jerusalem una soledad.
Ὁ οἶκος τὸ ἅγιον ἡμῶν, καὶ ἡ δόξα ἣν εὐλόγησαν οἱ πατέρες ἡμῶν, ἑγενήθη πυρίκαυστος, καὶ πάντα ἔνδοξα ἡμῶν συνέπεσε.
11
La casa de nuestro santuario y de nuestra gloria, en la cual te alabaron nuestros padres, fué consumida al fuego; y todas nuestras cosas preciosas han sido destruídas.
Καὶ ἐπὶ πᾶσι τούτοις ἀνέσχου Κύριε, καὶ ἐσιώπησας, καὶ ἐταπείνωσας ἡμᾶς σφόδρα.
12
¿Te estarás quieto, oh Jehová, sobre estas cosas? ¿callarás, y nos afligirás sobremanera?
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