La numeración de la Septuaginta puede ser diferente. Las filas comparan números de versículo y pueden contener pasajes distintos. Las notas pertenecen a la primera edición.
RVALXX
RVA
LXX
1
ESCUCHA, pueblo mío, mi ley: inclinad vuestro oído á las palabras de mi boca.
Ψαλμὸς τῷ Ἀσάφ. Ὁ Θεὸς, ἤλθοσαν ἔθνη εἰς τὴν κληρονομίαν σου, ἐμίαναν τὸν ναὸν τὸν ἅγιόν σου· ἔθεντο Ἱερουσαλὴμ εἰς ὀπωροφυλάκιον.
2
Abriré mi boca en parábola; hablaré cosas reservadas de antiguo:
Ἔθεντο τὰ θνησιμαῖα τῶν δούλων σου βρώματα τοῖς πετεινοῖς τοῦ οὐρανοῦ, τὰς σάρκας τῶν ὁσίων σου τοῖς θηρίοις τῆς γῆς.
3
Las cuales hemos oído y entendido; que nuestros padres nos las contaron.
Ἐξέχεαν τὸ αἷμα αὐτῶν ὡς ὕδωρ, κύκλῳ Ἱερουσαλὴμ, καὶ οὐκ ἦν ὁ θάπτων.
4
No las encubriremos á sus hijos, contando á la generación venidera las alabanzas de Jehová, y su fortaleza, y sus maravillas que hizo.
Ἐγενήθημεν εἰς ὄνειδος τοῖς γείτοσιν ἡμῶν, μυκτηρισμὸς καὶ χλευασμὸς τοῖς κύκλῳ ἡμῶν.
5
El estableció testimonio en Jacob, y pusó ley en Israel; la cual mandó á nuestros padres que la notificasen á sus hijos;
Ἕως πότε, Κύριε, ὀργισθήσῃ εἰς τέλος; ἐκκαυθήσεται ὡς πῦρ ὁ ζῆλός σου;
6
Para que lo sepa la generación venidera, y los hijos que nacerán; y los que se levantarán, lo cuenten á sus hijos;
Ἔκχεον τὴν ὀργήν σου ἐπὶ ἔθνη τὰ μὴ ἐπεγνωκότα σε, καὶ ἐπὶ βασιλείας αἳ τὸ ὄνομά σου οὐκ ἐπεκαλέσαντο.
7
A fin de que pongan en Dios su confianza, y no se olviden de las obras de Dios, y guarden sus mandamientos:
Ὅτι κατέφαγον τὸν Ἰακὼβ, καὶ τὸν τόπον αὐτοῦ ἠρήμωσαν.
8
Y no sean como sus padres, generación contumaz y rebelde; generación que no apercibió su corazón, ni fué fiel para con Dios su espíritu.
Μὴ μνησθῇς ἡμῶν ἀνομιῶν ἀρχαίων, ταχὺ προκαταλαβέτωσαν ἡμᾶς οἱ οἰκτιρμοί σου, ὅτι ἐπτωχεύσαμεν σφόδρα.
9
Los hijos de Ephraim armados, flecheros, volvieron las espaldas el día de la batalla.
Βοήθησον ἡμῖν ὁ Θεὸς ὁ σωτὴρ ἡμῶν, ἕνεκα τῆς δόξης τοῦ ὀνόματός σου Κύριε ῥῦσαι ἡμᾶς, καὶ ἱλάσθητι ταῖς ἁμαρτίαις ἡμῶν ἕνεκα τοῦ ὀνόματός σου·
10
No guardaron el pacto de Dios, ni quisieron andar en su ley:
Μή ποτε εἴπωσιν ἐν τοῖς ἔθνεσι, ποῦ ἐστιν ὁ Θεὸς αὐτῶν; καὶ γνωσθήτω ἐν τοῖς ἔθνεσιν ἐνώπιον τῶν ὀφθαλμῶν ἡμῶν ἡ ἐκδίκησις τοῦ αἵματος τῶν δούλων σου τοῦ ἐκκεχυμένου.
11
Antes se olvidaron de sus obras, y de sus maravillas que les había mostrado.
Εἰσελθέτω ἐνώπιόν σου ὁ στεναγμὸς τῶν πεπεδημένων, κατὰ τὴν μεγαλωσύνην τοῦ βραχίονός σου περιποίησαι τοὺς υἱοὺς τῶν τεθανατωμένων.
12
Delante de sus padres hizo maravillas en la tierra de Egipto, en el campo de Zoán.
Ἀπόδος τοῖς γείτοσιν ἡμῶν ἑπταπλάσια εἰς τὸν κόλπον αὐτῶν τὸν ὀνειδισμὸν αὐτῶν, ὃν ὠνείδισάν σε Κύριε.
13
Rompió la mar, é hízolos pasar; é hizo estar las aguas como en un montón.
Ἡμεῖς γὰρ λαός σου καὶ πρόβατα νομῆς σου, ἀνθομολογησόμεθά σοι εἰς τὸν αἰῶνα, εἰς γενεὰν καὶ γενεὰν ἐξαγγελοῦμεν τὴν αἴνεσίν σου.
14
Y llevólos de día con nube, y toda la noche con resplandor de fuego.
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15
Hendió las peñas en el desierto: y dióles á beber como de grandes abismos;
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16
Pues sacó de la peña corrientes, é hizo descender aguas como ríos.
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17
Empero aun tornaron á pecar contra él, enojando en la soledad al Altísimo.
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18
Pues tentaron á Dios en su corazón, pidiendo comida á su gusto.
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19
Y hablaron contra Dios, diciendo: ¿Podrá poner mesa en el desierto?
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20
He aquí ha herido la peña, y corrieron aguas, y arroyos salieron ondeando: ¿podrá también dar pan? ¿aparejará carne á su pueblo?
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21
Por tanto oyó Jehová, é indignóse: y encendióse el fuego contra Jacob, y el furor subió también contra Israel;
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22
Por cuanto no habían creído á Dios, ni habían confiado en su salud:
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23
A pesar de que mandó á las nubes de arriba, y abrió las puertas de los cielos,
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24
E hizo llover sobre ellos maná para comer, y dióles trigo de los cielos.
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25
Pan de nobles comió el hombre: envióles comida á hartura.
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26
Movió el solano en el cielo, y trajo con su fortaleza el austro.
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27
E hizo llover sobre ellos carne como polvo, y aves de alas como arena de la mar.
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28
E hízolas caer en medio de su campo, alrededor de sus tiendas.
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29
Y comieron, y hartáronse mucho: cumplióles pues su deseo.
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30
No habían quitado de sí su deseo, aun estaba su vianda en su boca,
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31
Cuando vino sobre ellos el furor de Dios, y mató los más robustos de ellos, y derribó los escogidos de Israel.
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32
Con todo esto pecaron aún, y no dieron crédito á sus maravillas.
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33
Consumió por tanto en nada sus días, y sus años en la tribulación.
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34
Si los mataba, entonces buscaban á Dios; entonces se volvían solícitos en busca suya.
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35
Y acordábanse que Dios era su refugio, y el Dios Alto su redentor.
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36
Mas le lisonjeaban con su boca, y con su lengua le mentían:
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37
Pues sus corazones no eran rectos con él, ni estuvieron firmes en su pacto.
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38
Empero él misericordioso, perdonaba la maldad, y no los destruía: y abundó para apartar su ira, y no despertó todo su enojo.
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39
Y acordóse que eran carne; soplo que va y no vuelve.
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40
¡Cuántas veces lo ensañaron en el desierto, lo enojaron en la soledad!
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41
Y volvían, y tentaban á Dios, y ponían límite al Santo de Israel.
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42
No se acordaron de su mano, del día que los redimió de angustia;
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43
Cuando puso en Egipto sus señales, y sus maravillas en el campo de Zoán;
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44
Y volvió sus ríos en sangre, y sus corrientes, porque no bebiesen.
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45
Envió entre ellos una mistura de moscas que los comían, y ranas que los destruyeron.
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46
Dió también al pulgón sus frutos, y sus trabajos á la langosta.
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47
Sus viñas destruyó con granizo, y sus higuerales con piedra;
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48
Y entregó al pedrisco sus bestias, y al fuego sus ganados.
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49
Envió sobre ellos el furor de su saña, ira y enojo y angustia, con misión de malos ángeles.
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50
Dispuso el camino á su furor; no eximió la vida de ellos de la muerte, sino que entregó su vida á la mortandad.
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51
E hirió á todo primogénito en Egipto, las primicias de las fuerzas en las tiendas de Châm.
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52
Empero hizo salir á su pueblo como ovejas, y llevólos por el desierto, como un rebaño.
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53
Y guiólos con seguridad, que no tuvieron miedo; y la mar cubrió á sus enemigos.
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54
Metiólos después en los términos de su santuario, en este monte que ganó su mano derecha.
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55
Y echó las gentes de delante de ellos, y repartióles una herencia con cuerdas; é hizo habitar en sus moradas á las tribus de Israel.
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56
Mas tentaron y enojaron al Dios Altísimo, y no guardaron sus testimonios;
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57
Sino que se volvieron, y se rebelaron como sus padres: volviéronse como arco engañoso.
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58
Y enojáronlo con sus altos, y provocáronlo á celo con sus esculturas.
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59
Oyólo Dios, y enojóse, y en gran manera aborreció á Israel.
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60
Dejó por tanto el tabernáculo de Silo, la tienda en que habitó entre los hombres;
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61
Y dió en cautividad su fortaleza, y su gloria en mano del enemigo.
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62
Entregó también su pueblo á cuchillo, y airóse contra su heredad.
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63
El fuego devoró sus mancebos, y sus vírgenes no fueron loadas en cantos nupciales.
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64
Sus sacerdotes cayeron á cuchillo, y sus viudas no lamentaron.
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65
Entonces despertó el Señor á la manera del que ha dormido, como un valiente que grita excitado del vino:
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66
E hirió á sus enemigos en las partes posteriores: dióles perpetua afrenta.
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67
Y desechó el tabernáculo de José, y no escogió la tribu de Ephraim;
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68
Sino que escogió la tribu de Judá, el monte de Sión, al cual amó.
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69
Y edificó su santuario á manera de eminencia, como la tierra que cimentó para siempre.
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70
Y eligió á David su siervo, y tomólo de las majadas de las ovejas:
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71
De tras las paridas lo trajo, para que apacentase á Jacob su pueblo, y á Israel su heredad.
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72
Y apacentólos con entereza de su corazón; y pastoreólos con la pericia de sus manos.
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